Carta abierta a Lilly Téllez

Debo decirle una verdad incómoda, no me gustaría hacer el tipo de periodismo que usted ostenta y creo que cada vez hay menos personajes públicos que inspiran a las nuevas generaciones en los medios de comunicación mainstream.
Es cierto, tiene usted una belleza innegable y postura impecable al dirigirse al auditorio, su tono de voz es modulado y convincente, pero tiene aún mayor astucia para generar polémica en Twitter a raíz de comentarios combativos hacia su persona, siempre y sólo hacia su persona, reitero.

El derecho a disentir

¿Las protestas de sillón tendrán algún sentido?, ¿tenemos derecho a quejarnos y arrobar a nuestros diputados locales para pedirles rendición de cuentas?, ¿vale la pena que subamos nuestras fotografías con el HT #Ayotzinapa o #YoSoy132 para emitir una opinión?, ¿realmente todas esas acaloradas discusiones, informadas o no informadas, sobre las injusticias sociales que vivimos y viven nuestras familias… valen la pena?